Derechos de Obtentor, una herramienta que promueve el desarrollo de la investigación e innovación en agricultura
13 de octubre de 2026
22:08
Por Julio Vivas – CEO APES
La agricultura se enfrenta a diferentes desafíos, tales como el incremento de la población mundial al 2050. Se proyecta una población cercana a los nueve mil millones de personas, para lo cual sería necesario incrementar la producción de alimentos en un setenta (70) %; asimismo, se pronostica que la urbanización seguirá aumentando a un ritmo acelerado, por lo que las áreas urbanas ocuparán un setenta (70) % de la población mundial, frente a cuarenta y nueve (49) % en la actualidad (FAO, s. f.-a). Asimismo, las plagas y las enfermedades constituyen una amenaza grave a la seguridad alimentaria, el comercio y los medios de vida en todo el mundo. Cada año, el cuarenta (40) % de los cultivos se pierde por culpa de las plagas y enfermedades en las plantas (FAO, s. f.-b). Otro desafío de la agricultura está asociado al desperdicio alimentario: en todo el mundo, un 14 % de los alimentos, con un valor estimado de 400 000 millones de USD, se pierde entre la cosecha y la distribución. Otro 17 % se desperdicia en la distribución y entre los consumidores finales (FAO, s. f.-c).
Mejoramiento genético frente a los desafíos de la agricultura
Ante estos desafíos y necesidades de la agricultura, el hombre, a través del mejoramiento genético de las plantas, ha estado en la búsqueda y desarrollo de nuevas variedades de semillas que sean más resilientes al cambio climático, más productivas en menos área, con características de tolerancia y resistencia a plagas, así como con características que permitan disminuir el desperdicio alimentario, entre otros.
Como parte del mejoramiento de plantas, se tienen técnicas convencionales para el desarrollo de una variedad, que requieren un proceso de selección durante varias generaciones, normalmente varios años, dependiendo del ciclo de cada especie (en plantas anuales como el trigo y otros cereales, entre 10 y 15 años). Con el uso de nuevas herramientas de mejoramiento de plantas, tales como CRISPR-Cas9, se incorporan nuevos recursos que complementan las técnicas de mejoramiento genético tradicional de una manera más directa y con un considerable ahorro de tiempo (Jouve, s. f.).
Derechos de obtentor e innovación agrícola
Un fitomejorador u obtentor invierte un tiempo considerable en la realización de investigaciones, innovaciones y el desarrollo de nuevas variedades vegetales que atiendan los desafíos y necesidades de la agricultura. Ante ello, la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV) proporciona y fomenta un sistema eficaz para la protección de las obtenciones vegetales. Al otorgar a los obtentores derechos de propiedad intelectual, denominados derechos de obtentor, la UPOV fomenta la innovación en la agricultura, apoya la seguridad alimentaria y contribuye al desarrollo sostenible.
La UPOV es una organización intergubernamental con sede en Ginebra, Suiza. La UPOV fue constituida en 1961 por el Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (“Convenio de la UPOV”), con la participación de 80 miembros de la UPOV, que abarcan a 99 Estados, lo que demuestra el alcance y la adopción en todo el mundo del sistema de la UPOV para la protección de variedades vegetales (UPOV, s. f.-a; UPOV, s. f.-b).
El marco de protección de variedades vegetales en el Perú
En el año 2011, el Perú se adhirió al Convenio de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV), Acta de 1991, sobre el cual estableció una normativa nacional: Decreto Supremo N.° 035-2011-PCM, Reglamento de Protección a los Derechos de los Obtentores de Variedades Vegetales; y en el año 2022 estableció los “Lineamientos para la toma de muestras durante visitas inspectivas por supuesta infracción a derechos de obtentor” (INDECOPI, s. f.).
El Perú viene cobrando importancia en el sector agroexportador. Según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), al cierre del año 2025, se alcanzaron ventas por agroexportaciones cercanas a los 15 000 millones de dólares, que representaron un aumento del 18 % en comparación con las ventas registradas en el año anterior (Fresh Fruit, s. f.-a). Uno de los principales cultivos de agroexportación es la uva. Perú es el primer país exportador de este producto, con una participación cercana a los 2 000 millones de dólares (Fresh Fruit, s. f.-b).
Según Breeders Alliance, el 76 % de las áreas productoras de uva destinadas a la exportación corresponde a variedades licenciadas, por lo que su contribución en lo que se refiere al valor de exportación de este producto ha sido aproximadamente de 1 539 millones de dólares. Por ello, es importante el trabajo conjunto que vienen realizando MIDAGRI, SENASA, INIA, INDECOPI, CIOPORA, PROVID, Breeders Alliance, la academia y APES, quienes vienen trabajando en la mejora del sistema de protección de variedades vegetales, con el objetivo de establecer una relación de confianza entre los obtentores y productores, así como mantener la transferencia de tecnología hacia el agricultor, permitiendo de esta manera sostener el desarrollo y crecimiento de su actividad de producción y exportación.